Fuente: www.europasur.es
La instalación, comprada por Engie en abril, supone una inversión de 100 millones de euros y tendrá capacidad para almacenar 200 MW de energía
La planta de almacenamiento de baterías ST Palmosilla, en Tarifa, la mayor de su clase en España, ha recibido la autorización administrativa previa por parte del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco).
El visto bueno del Gobierno se produce apenas dos meses después de que la cordobesa Rolwind Renovables, promotora del proyecto desde su inicio, anunciase la venta de la iniciativa, junto a la desarrollada en Álora (Málaga), a la francesa Engie, que cuenta con una importante implantación en Andalucía.
Con este paso se cierra un ciclo de más de dos años desde que Rolwind solicitó al Miteco la autorización administrativa, período durante el que obtuvo del Gobierno la declaración de impacto ambiental. El proyecto, con una inversión prevista de 100 millones de euros en la construcción y puesta en marcha, supone la instalación de mayor capacidad entre las iniciativas de este tipo previstas en España.
Las previsiones de la compañía cordobesa señalaban el inicio de obras durante 2026, una vez obtenidos los permisos municipales. Beatriz Teijeiro, directora de la empresa, explicó a finales de 2025 en una entrevista en El Conciso que «la intención es que estén operativas como máximo en el primer trimestre de 2027«.
Capacidad para 100.000 habitantes
La planta ST Palmosilla guardará la energía procedente de la generación renovable en baterías instaladas en el entorno tarifeño del Puerto de la Cruz, cerca del Santuario de Nuestra Señora de la Luz, junto a una subestación eléctrica ya existente de Red Eléctrica de España.
La planta de almacenamiento está proyectada con 200 megavatios (MW) de potencia que serán capaces de almacenar hasta 885.000 kilovatios hora (kWh), energía suficiente para cubrir las necesidades de una población de 100.000 habitantes. Esta capacidad también equivale a verter energía de forma continua durante cuatro horas a la red general.
La energía almacenada se evacuará mediante líneas subterráneas de media tensión hasta la subestación de la propia planta y, mediante una línea subterránea de alta tensión a 220 kV y 170 metros, se enviará la energía hasta otra subestación proyectada. La energía se almacenará en baterías electroquímicas distribuidas en 63 unidades o islas energéticas. Cada isla energética se compondrá de 288 módulos de baterías de litio refrigeradas por líquido y con una vida útil de 20 años. En total, la superficie ocupada será de poco más de cinco hectáreas.

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